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Cemento vs. Naturaleza: El dilema del crecimiento en Verón-Punta Cana
VERÓN-PUNTA CANA. El crecimiento urbanístico en Verón-Punta Cana avanza a un ritmo vertiginoso, transformando el territorio y aumentando considerablemente la población. Este desarrollo multiplica los proyectos residenciales, comerciales y turísticos. No obstante, persiste el desafío de garantizar suficientes espacios públicos, áreas verdes y zonas de recreación para los residentes de este distrito.
Según el Censo Nacional de Población y Vivienda de 2022, Verón-Punta Cana contaba con 138,919 habitantes. Sin embargo, el director de la División de Planificación y Programación de la Junta Distrital, Juan Carlos Sánchez, mencionó que la cartografía utilizada en el censo presentaba superposiciones territoriales, por lo que la población actual podría ser significativamente mayor.
El crecimiento poblacional sigue una tendencia acelerada, con proyecciones que sugieren que el distrito podría alcanzar aproximadamente 240,000 habitantes para el año 2035. Sin embargo, la dinámica migratoria puede impactar esta estimación de manera considerable.
Este aumento en la población genera una mayor demanda de viviendas, servicios, movilidad y espacios para la convivencia comunitaria. El Plan Municipal de Ordenamiento Territorial (PMOT) establece una superficie de 484.48 kilómetros cuadrados para el distrito, de los cuales 139.13 pertenecen a suelo urbano. Otros 84.94 hectáreas son terrenos urbanizables, mientras que 260.41 son clasificados como no urbanizables.
Estas categorías son fundamentales para orientar la expansión de la ciudad y mantener ciertas áreas fuera del proceso de urbanización. Sin embargo, la planificación urbana no se limita a determinar dónde se puede construir. También involucra la creación de áreas verdes, espacios de uso común y otros elementos que mejoren el entorno urbano.
Uno de los principales retos señalados por Sánchez es convertir las áreas destinadas a espacios verdes en lugares accesibles y útiles para la población. “Hacen falta muchos más,” afirmó, abordando la escasez de espacios verdes urbanos y la necesidad de seguir incorporándolos en las zonas urbanizadas.
Datos de la Evaluación Ambiental Estratégica indican que Verón-Punta Cana dispone actualmente de 16 parques locales y una plaza cívica, totalizando 21,537 m² de áreas verdes. Esto se traduce en apenas 0.16 m² por habitante, muy por debajo del estándar recomendado de nueve metros cuadrados por habitante.
La desigualdad en la distribución de espacios recreativos es evidente, con ciertas zonas que tienen menos instalaciones que otras. En sectores residenciales, como Villa Playwood, la presidenta del polígono, María Isabel Leonardo Mota, destaca las dificultades que enfrentan los residentes para acceder a áreas verdes adecuadas.
“Área verde por aquí no busque que no hay. Aquí no dejaron nada,” expresó Mota, quien explicó que los propios vecinos han habilitado pequeños espacios en lugares como las calles Riva Pardo y Bulevar, en Kosovo. También mencionó que Villa Esperanza, antes conocida como Villa Playwood, solo cuenta con una cancha o espacio deportivo, pero carece de un parque adecuado para uso familiar.
Además, criticó el estado de un antiguo espacio infantil, cuyos juegos están deteriorados. Este testimonio ilustra cómo la disponibilidad de espacios públicos puede variar notablemente dentro de un distrito marcado por su expansión y diversidad territorial.
El distrito abarca zonas con diferentes características residenciales, turísticas, comerciales y ambientales. Verón está dividido en subzonas A, B y C; Juanillo incluye áreas como Cap Cana, Punta Cana y Cabo Engaño; Bávaro combina áreas turísticas y urbanas, mientras Macao se centra en la actividad turística.
La planificación también prioriza la protección de espacios naturales. Entre las propuestas territoriales se incluyen el Anillo Verde y el Parque Natural Urbano de Bávaro, junto a zonas de importancia ambiental como Hoyo Claro y la Laguna de Bávaro.
Según Sánchez, el desarrollo urbano debe integrar la conservación de cuencas, suelos de recarga y otras áreas ambientales vitales para el territorio. El desafío actual no se limita a acompañar el crecimiento con nuevas construcciones, sino que implica establecer límites, preservar espacios estratégicos y asegurar que las comunidades cuenten con lugares para el encuentro y la recreación.
A medida que la población siga en aumento, las decisiones urbanísticas que se tomen ahora influirán en los próximos años. Verón-Punta Cana continuará expandiéndose gracias al turismo, la inversión y la llegada de nuevos residentes. La cuestión radica en cómo garantizar que esta expansión contemple desde un inicio los espacios que una ciudad necesita para sus habitantes: parques, áreas verdes, zonas recreativas y espacios naturales que aseguren una calidad de vida adecuada.
Crecimiento Urbano y Necesidades en Verón-Punta Cana
- La población de Verón-Punta Cana podría alcanzar 240,000 habitantes para 2035.
- El PMOT clasifica el territorio y establece límites para la urbanización.
- Solo hay 0.16 m² de áreas verdes por habitante, muy por debajo del estándar recomendado.
- Las comunidades enfrentan una distribución desigual de espacios recreativos y áreas verdes.