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La maldición del 30-30: ¿Por qué Cooperstown lo ignora?
José Ramírez, considerado uno de los jugadores más productivos del béisbol de las Grandes Ligas, se encuentra en la búsqueda de lograr su cuarta temporada con al menos 30 vuelacercas y 30 bases robadas.
Este objetivo, aunque ya ha sido alcanzado por varios jugadores en el pasado, sigue siendo una hazaña fascinante, especialmente con la proeza reciente de Shohei Ohtani, quien ha llevado la marca a nuevos niveles.
Lograr al menos 30 jonrones y 30 robos de base en una única temporada de MLB no solo subraya la capacidad de un jugador para combinar poder y velocidad, sino que también resalta su versatilidad en el campo.
Repetir esta hazaña, una, dos, tres, cuatro e incluso cinco veces, se considera una verdadera proeza que atrae la atención del público y de los analistas deportivos.
Sin embargo, es notable que ninguno de los cuatro jugadores que más veces han logrado el 30-30 ha sido seleccionado para el Salón de la Fama de Cooperstown, a pesar de sus destacados logros.
Jugadores Destacados con el 30-30
Bobby Bonds (5): Padre de Barry Bonds, alcanzó esta marca dos veces con los Gigantes, una con los Yankees, una con los Angelinos de California y otra entre Texas y Medias Blancas. En 1973, quedó a un jonrón de ser el primer jugador en la historia en alcanzar el 40-40. Terminó su carrera con 332 jonrones y 461 robadas, con un WAR de 57.9. Su promedio de bateo fue de .268 y remolcó 1,020 carreras, logrando tres Guantes de Oro y tres selecciones al All-Star.
Estuvo en la boleta para el Salón de la Fama durante 11 años, pero su mayor porcentaje de apoyo fue de solo el 10.6% en 1993.
Barry Bonds (5): Hijo de Bobby, cuenta con un impresionante WAR de 162.8, 762 jonrones y 2,935 hits, además de un promedio de bateo de .298. Es el líder de todos los tiempos en vuelacercas y detenta el récord de más jonrones en una temporada (73 en 2001). Logró dos 30-30 con los Piratas y tres con los Gigantes, incluyendo un 40-40 en 1996. A lo largo de su carrera, acumuló 514 robadas y recibió numerosos reconocimientos, como siete premios MVP y 13 selecciones al All-Star.
Sin embargo, el escándalo del uso de sustancias mejoradoras de rendimiento le impidió alcanzar los votos necesarios para ingresar al Salón, ya que se quedó por debajo del 75% requerido, alcanzando un máximo de 66% de apoyo.
Alfonso Soriano (4): Ganador de cuatro bates de plata y MVP del Juego de Estrellas en 2004. Elegido siete veces al All-Star, se convirtió en el cuarto jugador en la historia en conseguir un 40-40. A lo largo de su carrera, totalizó 412 jonrones y 289 bases robadas, con un promedio de bateo de .270 y un WAR de 28.6. Consiguió el 30-30 dos veces con los Yankees y una con Texas.
Su única vez en la boleta de Cooperstown fue en 2020, donde solo recibió un apoyo del 1.5%.
Howard Johnson (3): Dos veces All-Star, se destacó como líder en jonrones y empujadas en la Liga Nacional en 1991. Conocido como «HoJo», obtuvo sus temporadas de 30-30 con los Mets. Finalizó su carrera con 228 jonrones y 231 robos, y acumuló un WAR de 22.2.
No recibió votos para ser elevado al Salón de la Fama, evidenciando la dificultad que tienen estos jugadores para ser reconocidos a pesar de sus logros.
La incógnita que persiste es si el retiro de Ramírez será necesario y si tendrá que esperar cinco años para estar en la boleta, para que finalmente un jugador con al menos tres temporadas de 30-30 sea considerado para el Salón de la Fama de Cooperstown.
La búsqueda de un nuevo ícono en el béisbol
- José Ramírez persigue su cuarta temporada 30-30.
- El 30-30 refleja habilidades únicas de poder y velocidad.
- Ningún jugador con múltiples 30-30 ha ingresado al Salón de la Fama.
- Los casos de Bobby Bonds y su hijo Barry Bonds destacan en la historia del béisbol.