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Likud denuncia fraude electoral y exige investigar votos árabes
El partido Likud, liderado por Benjamín Netanyahu, ha solicitado a la Policía israelí y al Shin Bet (el servicio de inteligencia interior) que realicen una exhaustiva investigación sobre posibles irregularidades en los colegios electorales de las comunidades árabes. Esta demanda surge tras un notable aumento en la participación electoral en esas localidades, lo que ha llevado a los partidos árabes a ser acusados de «robar las elecciones».
Netanyahu y su partido han emitido un comunicado en el que afirman: «Las elecciones en el Estado de Israel han sido manipuladas por partidos árabes que apoyan el terrorismo y buscan la destrucción del Estado judío. Esto se ha logrado mediante delitos graves como sobornos, amenazas, violencia, falsificación y el uso de software prohibido destinado a movilizar a los votantes».
El Likud sostiene que ha presentado «cientos de testimonios y pruebas» ante los servicios de seguridad y la Comisión Electoral Central israelí. Entre las supuestas irregularidades, el partido menciona la existencia de «miles de sobres» que, según su afirmación, contenían «dinero en efectivo junto con papeletas del partido Raam», el cual, según los últimos datos sobre el conteo, obtendría 7 escaños.
El partido de Netanyahu también ha denunciado incidentes de «amenazas y violencia» contra el personal de los centros de votación. Asimismo, se reportaron casos de varios votantes entrando juntos a las cabinas de voto, personas que votaron utilizando identidades falsas, discrepancias entre el número de sobres y de votantes, así como el uso de software ilícito para la movilización de votantes.
De acuerdo con el escrutinio de más del 80 % de los votos realizado por la Comisión Electoral y los cálculos de medios nacionales, el bloque liderado por Netanyahu se sitúa en 53 diputados, mientras que los partidos árabes acumulan hasta 19. Por su parte, la coalición opositora israelí, encabezada por Gadi Eisenkot, cuenta ahora con 48 diputados.
Esta situación plantea que ninguno de los bloques logre alcanzar la mayoría necesaria para gobernar, que es de 61 escaños. Por lo tanto, ambos tendrían que explorar coaliciones entre ellos o considerar la formación de un gobierno opositor con el apoyo de los partidos árabes.
Investigaciones sobre Irregularidades en las Elecciones Israeli
- Likud exige una investigación sobre posibles fraudes en comunidades árabes.
- Acusaciones serias sobre delitos como sobornos y violencia durante la votación.
- Se han presentado «cientos de testimonios y pruebas» sobre las irregularidades.
- Ningún bloque alcanza los 61 escaños necesarios para gobernar.