El Cibao
Nace Alianza del Cibao: Nueva Gobernanza para el Desarrollo Regional
Por Reynaldo Peguero, urbanista y consultor de Strategius en planificación estratégica territorial.
La región Norte de la República Dominicana se encuentra en un momento crucial que exige un salto histórico. Es fundamental pasar de una articulación ocasional entre los liderazgos económicos, políticos y sociales hacia la creación de una auténtica Alianza Regional Norte para el Desarrollo. Este proyecto debe ser concebido desde abajo hacia arriba, respaldado por asambleas provinciales y sustentado en una visión compartida del futuro del Cibao.
La Alianza Socio-Empresarial del Cibao se alinea con la economía nacional, siguiendo las perspectivas de Adam Smith, Karl Marx y Amartya Sen. Según datos de Strategius, Analytica y otros centros de investigación, el Cibao representa más del 40% del producto bruto interno (PBI) del país.
No necesitamos otra entidad centralizada que intente representar las provincias sin participar sus territorios. Es vital establecer un sistema regional de cooperación, planificación estratégica, concertación e incidencia pública en el que cada provincia actúe con identidad, autonomía y capacidad efectiva de decisión. La regionalización debe ir más allá de simplemente agrupar provincias en un mapa; implica crear relaciones funcionales que reconozcan las vocaciones productivas, disminuyan desigualdades y fortalezcan infraestructura.
¿Cómo se construyen las regiones?
Los aportes del investigador chileno Sergio Boisier nos ayudan a comprender que el desarrollo regional no solo depende de recursos naturales o inversiones. También es crucial la capacidad de los actores locales para organizarse, generar conocimiento y construir un proyecto político territorial compartido. Según Boisier, el desarrollo endógeno y la región como construcción social son esenciales para el Cibao. Por ende, una alianza regional auténtica no puede basarse solamente en acuerdos entre élites metropolitanas.
Por su parte, Manuel Castells nos ofrece una visión indispensable de las sociedades modernas, donde el desarrollo territorial está ligado a redes de información, innovación y cooperación. Las ciudades y regiones que logran articular sus capacidades tienen más opciones en los procesos económicos globales. Desde nuestra experiencia en planificación estratégica territorial, defendemos que estas perspectivas deben converger en una gobernanza regional democrática.
El Norte debe funcionar como una red policéntrica de provincias que sean complementarias, y no como una mera periferia de Santiago de los Caballeros.
Caminos hacia la Alianza Regional
La creación de la Alianza Socio-Empresarial del Norte debe iniciarse a través de un proceso constituyente territorial que sea abierto, plural y participativo. Este proceso comenzará con asambleas provinciales donde cada territorio podrá identificar sus principales desafíos, descubrir oportunidades económicas y establecer prioridades ambientales.
Estas asambleas deben incluir a una variedad de actores: ayuntamientos, universidades, organizaciones empresariales y entidades comunitarias. Cada provincia, al deliberar sobre su futuro, contribuirá a una agenda regional cohesiva.
- Elaborar una declaración provincial de prioridades estratégicas.
- Identificar proyectos de impacto intermunicipal y regional.
- Designar democráticamente sus representantes ante la alianza.
- Establecer mecanismos de seguimiento y rendición de cuentas.
Es crucial que la representación evite que las provincias más pobladas o con más recursos dominen las decisiones regionales. Si bien Santiago puede ofrecer experiencia y conectividad, no debe eclipsar la voz de provincias como Puerto Plata, Espaillat y La Vega.
Estableciendo una institucionalidad sólida
El proceso culminará con una Asamblea Constitutiva Regional, donde se elegirán delegaciones y se establecerán mecanismos de financiamiento y evaluación. La arquitectura institucional debe respetar las autoridades públicas y los instrumentos oficiales de planificación, evitando duplicar estructuras.
Algunos instrumentos clave incluirán un Plan Estratégico Regional Norte 2050 y un observatorio de indicadores territoriales. Este plan debe ser una amalgama de los planes provinciales, sectoriales y de ordenamiento territorial ya existentes.
La Alianza Regional Norte debe concentrarse en desafíos que ninguna provincia puede abordar sola: desde la seguridad hídrica hasta la transición energética. Es esencial promover una estrategia compartida de atracción de inversiones, aprovechando las complementariedades de cada provincia.
Una construcción de largo plazo para el futuro del Norte
La enseñanza fundamental de Boisier es que las regiones son construcciones sociales y políticas; su desarrollo no puede limitarse a la delimitación administrativa. Castells añade que la fortaleza contemporánea de la región depende de la capacidad de interconectar ciudades y economías mediante redes.
La Alianza Regional Norte debe ser un esfuerzo colectivo y sostenido, capaz de transformar la identidad cibaeña en un potente motor de cooperación.
Creciendo en Unidad: El Futuro de la Alianza Regional Norte
- La alianza debe ser construida desde abajo hacia arriba, con participación local.
- Se buscan soluciones colaborativas a retos comunes en la región.
- Importancia de evitar la centralización para una toma de decisiones equitativa.
- Establecimiento de mecanismos de seguimiento y evaluación para garantizar transparencia.