La intervención ocurrió tras múltiples denuncias de maltrato laboral, que involucraban tanto a un supervisor de nacionalidad haitiana como a los propietarios chinos.
El conflicto se desató cuando, en la pasada quincena de febrero, solo se pagaron 13 días de salario a los empleados, justificando que ese periodo era el único contabilizado. Esto generó un amplio descontento entre los trabajadores, quienes acudieron al Ministerio de Trabajo.
Meses atrás, una comisión del mismo ministerio había visitado la tienda y exigido que se ofrecieran mejores condiciones laborales, incluyendo suficientes instalaciones sanitarias, acceso a bebederos y ajustes en los salarios. Sin embargo, los propietarios no tomaron en cuenta estas recomendaciones, lo que les llevará a enfrentar serias consecuencias si no cumplen antes del viernes.
Se ha informado que los propietarios deberán continuar pagando el salario de los empleados mientras permanezcan en sus casas, hasta que se resuelva la situación laboral.
La comunidad espera que todo se solucione de forma satisfactoria y sin despidos, dado que muchas familias de Barahona y áreas circundantes dependen de estos empleos.