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Activista urge a alzar la voz contra la violencia de género en Pensilvania
En un contexto donde la violencia de género sigue cobrando vidas, la escritora, educadora y activista, Rosario Chary, utilizó su participación como panelista en la cuarta edición del Taller de Líderes de Leaders Creating Leaders Association (LCLA) para enviar un mensaje poderoso a las mujeres: no están solas y su voz puede ser el primer paso hacia su liberación.
El evento, que tuvo lugar con gran éxito en el DoubleTree by Hilton de Wilkes-Barre, fue organizado por Wendy Montas y Cherry Tsompanellis. Reunió a líderes, emprendedores y profesionales de diversas áreas para reflexionar sobre el liderazgo, el crecimiento personal y el impacto social.
Entre las intervenciones destacadas, la de Rosario Chary conmovió profundamente a los asistentes. Abordó una realidad dolorosa que afecta a miles de mujeres, tanto dentro como fuera de Estados Unidos: la violencia doméstica y los feminicidios.
Reflexiones sobre la Violencia de Género
La escritora peruana y sobreviviente de violencia doméstica afirmó que muchas tragedias comienzan con señales que a menudo son ignoradas o normalizadas. “La violencia no empieza con un asesinato. Comienza con el control, las amenazas, la manipulación emocional, el abuso psicológico y el miedo. El silencio es uno de los principales aliados del abuso”, expresó durante su intervención.
Esta reflexión es especialmente relevante en momentos en que países como República Dominicana enfrentan una creciente preocupación por los feminicidios y la violencia intrafamiliar. Para Chary, el desafío no radica solo en castigar a los agresores, sino en construir una cultura donde las mujeres se sientan escuchadas, protegidas y respaldadas antes de llegar a situaciones extremas.
Al hacer referencia al reciente caso de la dominicana Esmeralda Moronta, sufriente de violencia, Chary destacó que su historia representa a muchas víctimas que nunca recibieron ayuda a tiempo. “Hoy me duele el alma. Otra mujer fue asesinada. Esmeralda Moronta, como ella, hay muchas más. Otra historia quedó incompleta. Una familia se queda con preguntas sin respuestas”, afirmó emocionada ante el público.
La Importancia de Encontrar la Voz
Desde una perspectiva psicológica, Chary explicó que numerosas víctimas permanecen en relaciones violentas debido a mecanismos de dependencia emocional, miedo, culpa o pérdida progresiva de autoestima, factores que suelen ser invisibles para quienes observan desde afuera. “Cuando una mujer pide ayuda, no necesita ser juzgada. Necesita apoyo, comprensión y recursos que le permitan reconstruir su vida”, enfatizó.
Durante el panel, Chary compartió su propia historia de transformación, donde narró cómo convirtió experiencias dolorosas en una misión de servicio, ayudando a otras mujeres a recuperar su dignidad y valor personal.
Con una trayectoria que incluye asesorías ante las Naciones Unidas (ONU) y trabajo en la Organización de los Estados Americanos (OEA), actualmente impulsa iniciativas de concienciación sobre violencia doméstica y trabaja en el lanzamiento de su próximo libro, Basta ya con el abusador, enfocado en acompañar a mujeres que han vivido situaciones de maltrato.
Los organizadores del taller destacaron que la presencia de Rosario Chary trajo una perspectiva humana y transformadora al evento. Recordaron que el liderazgo auténtico nace no solo del éxito profesional, sino también de la capacidad de superar adversidades y convertir heridas en propósito.
Su mensaje final fue un llamado a la acción colectiva: “No esperemos a que una mujer sea noticia para creer en su dolor. Ninguna mujer debe sentirse sola. Cuando una mujer encuentra su voz, también abre el camino para que otras encuentren la suya”.
En una sociedad donde la violencia sigue arrebatan sueños y vidas, sus palabras resonaron como un urgente llamado a la empatía, la prevención y la creación de redes de apoyo capaces de salvar vidas, antes de que sea demasiado tarde.
Un Llamado a la Empatía y la Acción
- Rosario Chary enfatiza la importancia de que las mujeres se sientan escuchadas y apoyadas.
- La violencia de género comienza con señales sutiles que a menudo se ignoran.
- Es esencial crear una cultura de apoyo antes de que se produzcan tragedias.
- Iniciativas como Basta ya con el abusador buscan ayudar a mujeres a recuperar su voz y dignidad.