El Cibao
Joven con discapacidad visual y epilepsia busca apoyo para medicamentos y empleo
Santiago. – Juan Gabriel Mosquea, un hombre de 33 años, actualmente lidia con una dura batalla en la que enfrenta una discapacidad visual y epilepsia. Esta enfermedad, que requiere un tratamiento constante, puede desencadenar crisis que lo llevan a perder el conocimiento.
Desafíos por la falta de medicamentos
Desde junio o julio de 2026, Juan Gabriel ha dejado de recibir los medicamentos que le eran proporcionados por la Dirección Provincial de Salud de Santiago. Esta interrupción ha obligado a Juan Gabriel a depender de la solidaridad de otros para acceder a su tratamiento esencial.
Ricorrendo solo el trayecto desde su hogar en la zona sur de la ciudad, llegó a la redacción del Listín Diario para compartir su historia. Explica que su tratamiento era a través de la red pública de salud, pero diversos inconvenientes llevaron a que el suministro se detuviera.
Desde ese momento, conseguir su medicación se ha convertido en una preocupación diaria. Cada comprimido de Ácido Valproico Aurobindo 500 mg cuesta cerca de 56 pesos, y debido a la falta de recursos, ha tenido que solicitar ayuda para poder adquirirlos.
Juan Gabriel necesita tomar dos pastillas diarias, lo que significa alrededor de 60 comprimidos al mes, necesarios para controlar sus crisis epilépticas. «Cuando no tomo la pastilla, me da una crisis epiléptica. Pierdo totalmente el conocimiento y, al despertar, ya estoy en el hospital», expresa, claramente preocupado.
Por lo tanto, su petición inmediata es obtener suficientes medicamentos para proseguir con su tratamiento mientras espera una solución definitiva. «Busco ayuda para comprar mis medicamentos», dice Juan Gabriel, confiando en que su mensaje llegue a quienes pueden brindarle apoyo.
La búsqueda de un empleo digno
Juan Gabriel reside en el sector Cristo Rey, en la zona de Pekín, Santiago, junto a su esposa, quien también enfrenta una discapacidad visual. Juntos, enfrentan grandes dificultades para acceder a oportunidades laborales.
No obstante, su historia no se limita a las carencias. Juan Gabriel mantiene vivos sus sueños de estudiar, trabajar y lograr una vida independiente. Ha realizado varios cursos en el Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (Infotep), donde se capacitó en áreas como locución, operaciones básicas de oficina, herramientas de Office y oratoria. Aún tiene pendiente culminar su bachillerato.
Un pasado como vendedor ambulante
Anteriormente, Juan Gabriel se desempeñaba como vendedor ambulante, pero debido a la delincuencia y los asaltos, decidió abandonar esa actividad. Ahora, busca un empleo que le proporcione ingresos suficientes para cubrir sus necesidades y garantizar la continuidad de su tratamiento médico.
A pesar de su discapacidad visual, subraya que esto no es un obstáculo para seguir luchando. Caminó hasta la redacción guiándose por su sentido de orientación y experiencia como persona con discapacidad, con el objetivo de hacer público su llamado.
Un mensaje repleto de esperanza
Mientras aguarda una respuesta de las autoridades sanitarias o de personas solidarias, Juan Gabriel sigue alimentando la esperanza de conseguir los medicamentos que necesita y una oportunidad laboral que le permita avanzar en su vida.
Su mensaje es un firme reflejo de su lucha: no solicita que otros peleen por él, sino simplemente una oportunidad para seguir esforzándose por sí mismo, terminar sus estudios, trabajar, y construir una vida digna a pesar de las adversidades.
Juan Gabriel: Un ejemplo de resiliencia y lucha
- Juan Gabriel Mosquea enfrenta epilepsia y una discapacidad visual.
- Desde junio de 2026, no recibe sus medicamentos de la Dirección Provincial de Salud de Santiago.
- Cada comprimido de Ácido Valproico Aurobindo cuesta aproximadamente 56 pesos.
- Juan Gabriel busca trabajo para cubrir sus necesidades y continuar su tratamiento.