VERÓN-PUNTA CANA — Actualmente, la población de Verón-Punta Cana asciende a 138,919 habitantes, distribuidos en un área que cuenta con solamente 21,537 metros cuadrados de espacios verdes. Estos se encuentran repartidos en 16 parques y una plaza cívica.
Esta superficie representa un escaso 0.16 m² por habitante, muy por debajo del mínimo de 9 m² por habitante estipulado en el Reglamento de Aplicación de la Ley 368-22. Según el Documento de Soporte Técnico del Plan de Ordenamiento Territorial, esto genera una brecha de 8.84 m² por habitante.
Considerando la población del Censo 2022, sería necesario aumentar esta cifra en más de 1.2 millones de metros cuadrados para cumplir con la referencia establecida. La relevancia de este dato se acentúa en un distrito que está en continuo proceso de expansión urbana.
La disponibilidad de espacios para el descanso, la recreación y la convivencia es crucial y depende no solo de la cantidad total, sino también de su distribución equitativa entre las comunidades.
¿Qué establece la normativa?
La Ley 368-22 de Ordenamiento Territorial, Uso de Suelo y Asentamientos Humanos define las áreas verdes como espacios de uso público en zonas urbanas, ocupados principalmente por árboles y vegetación. Estas áreas están destinadas a funciones como el esparcimiento y la protección ambiental.
El artículo 90 de la normativa establece un mínimo de 9 m² de áreas verdes por habitante en cada unidad barrial, garantizando así el acceso y el uso universal de estos espacios. Los gobiernos locales tienen la opción de establecer estándares más altos.
Además, el artículo 89 estipula que en nuevas urbanizaciones debe reservarse al menos el 10 % de la superficie total del terreno para áreas verdes, asegurando así la creación de suelos permeables con vegetación.
Los parques existentes
Entre los espacios públicos en el distrito destacan el Parque y Casa Comunal Villa La Fe, el Parque de la Doble Vía, y el Parque Juanillo, entre otros. Sin embargo, no existe un inventario único y actualizado que detalle la superficie y las condiciones de cada parque.
Aunque la Alcaldía ha documentado mejoras en algunos espacios, como la construcción de un centro comunal en el parque Casita Bella, la falta de un registro exhaustivo dificulta una gestión adecuada de estas áreas.
Una distribución desigual
El acceso a áreas verdes no solo depende de la superficie disponible, sino también de la distancia que los residentes deben recorrer para llegar a estos espacios. El Mapa 11 del Documento Técnico de Soporte revela una concentración de áreas verdes en la zona urbana de Verón y Juanillo, dejando a otras áreas con poca o ninguna opción.
Esta desigualdad puede generar diferencias en el acceso cotidiano, mostrando que, aunque la cifra total de metros cuadrados es positiva, la distribución sigue siendo un desafío.
La percepción desde las comunidades
Altagracia Poueriet, presidenta del Polígono 1, indica que algunas comunidades disfrutan de pequeños espacios verdes, mientras que otras cuentan con oportunidades más limitadas. Por ejemplo, el Parque Juan Bosch, ubicado cercano a Brisas de Punta Cana, requiere mejoras para ser un verdadero punto de encuentro.
Su principal preocupación radica en los nuevos proyectos residenciales, enfatizando la necesidad de que las áreas verdes sean parte integral de la planificación urbana. “Necesitamos muchas áreas verdes”, sostiene Poueriet.
Áreas naturales y parques urbanos cumplen funciones distintas
En Verón-Punta Cana también existen espacios como el Monumento Natural Hoyo Claro y diversos humedales. Sin embargo, es vital no confundir estos espacios naturales con los parques urbanos diseñados para el uso diario de los habitantes.
La existencia de áreas protegidas no sustituye la necesidad de espacios públicos accesibles para la comunidad, donde los residentes puedan disfrutar de actividades recreativas.
El desafío hacia 2035
La Ley 176-07 del Distrito Nacional reconoce parques y plazas como bienes de uso público y establece responsabilidades municipales en su conservación. El Plan Municipal de Ordenamiento Territorial traza una ruta hacia 2035 para gestionar el crecimiento urbano y proteger áreas de valor ambiental.
Sin embargo, no hay una meta concreta sobre la cantidad de metros cuadrados adicionales de áreas verdes por habitante, lo que hace que el desafío no solo radique en aumentar la superficie. Se debe planificar su incorporación y distribución en función de la expansión de Verón-Punta Cana.
Limitaciones de las Áreas Verdes en Verón-Punta Cana
- La población actual supera significativamente las áreas verdes disponibles.
- Falta de un inventario actualizado de espacios públicos.
- Distribución desigual que dificulta el acceso equitativo.
- Desafíos en la planificación urbana para el futuro crecimiento.